Reloj automático o de cuarzo: cuál te conviene
La discusión entre automáticos y cuarzo lleva cincuenta años. Resumida y sin mística, así está la cosa.
Precisión
Gana el cuarzo, sin discusión: se desvía unos 15 segundos al mes. Un automático bueno se desvía entre
5 y 15 segundos al día. Si te molesta ajustar la hora una vez por semana, el cuarzo es tu reloj.
Mantenimiento
El cuarzo necesita una pila cada 2 a 5 años y poco más. El automático no usa pila —se da cuerda con el
movimiento de tu muñeca— pero pide un servicio de lubricación cada 5 a 8 años que cuesta entre S/250 y
S/600 según el calibre. A cambio, un automático bien mantenido funciona indefinidamente; un módulo de
cuarzo, cuando falla, se cambia entero.
Qué se siente
Es lo menos medible y lo que más pesa en la decisión. El segundero de un automático barre en vez de
saltar, y por el fondo transparente se ve el rotor girando. Es un objeto mecánico vivo en la muñeca.
El cuarzo es una herramienta: precisa, ligera y sin drama.
Precio
Un cuarzo decente empieza cerca de S/150. Un automático confiable arranca cerca de S/700, porque el
calibre es la mitad del costo del reloj. Desconfía de un automático muy barato: normalmente significa
un movimiento sin regular que se atrasará un minuto al día.
Nuestra recomendación
- Para el diario, con reuniones y viajes: cuarzo. Un
analógico de acero resuelve
todo y no te hace pensar. - Para deporte: digital o smartwatch, sin dudarlo.
- Como primer reloj «de verdad» o regalo: automático. Es el que después se guarda y
se hereda.
Un consejo aparte: la correa
Cambiar la correa transforma más un reloj que cambiar de reloj. Con pasadores de liberación rápida el
cambio toma diez segundos y no necesitas herramientas.









